Ayer salí de casa a alrededor 4 menos diez, para encontrarme con Fabio y Mateo en Rivadavia y Acoyte, si hubiera sabido que iban a llegar 15 MINUTOS TARDE, no me apuraba tanto u.u
y así emprendimos nuestro viaje en busca de un lugar higienico donde un señor higienico me perforara, y llegamos a ese local que no se como se llama en la galería rivadavia pero que tiene una maquinita de monedas. Entramos y la conversacion fue así:
Maine: Hola
Sr. dueño del local: hola
M: para hacerme el piercing en la lengua?
SR: queres saber cuanto sale o te lo queres hacer?
M: eeeh las dos cosas....
SR: Son 45 pesos, sos mayor?
M: SI!
SR: Trajiste el documento?
M: Si :D (lo busca en su cartera)
SR: nono, deja era pàra saber si lo tenias.
M: JAJA...OK
Acto seguido el señor me indica que firme una ficha en donde me preguntaban si era alergica a muchas cosas, si estaba embarazada o medicada, y los desligaba de toda responsabilidad si yo me moria desangrada por un agujero en la lengua.
asi que la completé, la firmé y me dijeron: "pasa por acá"
me senté en un banco donde un chico lleno de tatuajes, piercings, y una chiva muy larga me mostro la aguja que me iba a atravesar la lengua, me la seco como 6 veces con una servilleta y me marco un puntito azul donde iba a estar ubicado el lindo fierrito.
le di mi ok, y le pregunte si dolia a lo cual me dijo: "naa, es el que menos duele"
"¿menos que el del ombligo?" pregunte
"si...menos que el del ombligo" respondio.
Así que tuve que estirar mi lengua y por un momento pensé en lo masoquista que soy. "ESTOY SACANDO MI LENGUA PARA QUE UN CHABON ME LA AGUJERÉE Y NO LA GUARDO!" hasta que un "respira hondo" interrumpió mi reflexión y senti como algo cruzaba mi lengua de abajo hacia arriba. No dolió casi nada, pero falta lo peor; ya sabia que lo mas doloroso era cuando te pasaban el arito por la herida recien hecha, me paso con el del ombligo. Si dolió un poco, no mucho pero fue molesto. Enrosco la bolita de arriba y me dijo: "ya está" y yo me quede con la boca abierta como una boluda por que claro, tenia un palito que no me dejaba cerrarla. Y estaba sonriente como un pendejo con un juguete nuevo mientras el chico muy simpatico me decia todo lo que tenia y no tenia que hacer (ni fumar, ni tomar alcohol, ni hacer petes 'mentira eso no lo dijo') por, por lo menos una semana.
Así le di las gracias, le pagué al chico de la caja y me fui sonriente con Teo, Fabio, y mi piercing nuevo a caminar por la vida.
Fuímos a farmacity donde compre desinflamatorios por que me dijo que después iba a doler y se me iba a hinchar (que por cierto, es verdad, hoy me desperté con la lengua como la de un sapo) y Listerine sabor nada, para hacerme buches y que la cosa cicatrize.
después compré un helado en Mc donalds, estuvimos un rato en parque Eivadavia y teo se subió a un 180 que lo llevó a su casa.
Yo volví a la mia con Fabio, y hasta ahora nadie en casa (salvo mi hermano que se lo conte apenas llegué)se dio cuenta de que no supe como comer los fideos, o que a veces no me sale la doble RR y que hablo raro.
En fin, esá fue mi odisea del día de ayer.