Tuve un sueño raro. MUY RARO.Resulta que yo iba al sanatorio a la psicóloga, y me acompañaba mi mamá. Cuando voy a entrar al consultorio, no estaba mi doctora, sino que era un hombre de pelo blanco, unos 55 años, que me dice "soy el Dr. (apellido que no recuerdo), pero mi otro nombre es Carl Tanzler". Obviamente cuando me dijo eso yo mire a mi mamá y le dije "Mami, nos tenemos que ir; este es un loco!". Mi vieja ni bola; en ese momento supongo, cambio el motivo por el cual había ido y ahora, era mi alergista (Y creo que el hombre era mi alergista real, por que no se de donde invente su fisiología sino).
En fin, estaba en esa salita con el loco y con mi madre (que no intervenia), y el chabón me decía que los medicamentos para la alergia no habían servido y que me tenían que hacer rayos X porque sino algo iba a pasar con mi glándula pituitaria. (si, nada que ver con nada, pero es mi sueño u.u)
Bueno, en este momento de la historia hay un trozo que no recuerdo. Cuando me encuentro de vuelta estoy al lado de mi mamá mientras el doctor le decía que no habían funcionado los rayos y que me iban a enterrar, y yo le gritaba y le decía que no! que estaba viva, que no podía dejar que me entierren y ella me decía "Bueno Marines, pero ya te vas a morir, es preferible que lo haga ahora" re tranquila como si fuera que me van a dar una vacuna.
El caso es que me enterraron, (no en un ataúd, era como una caja muy grande, podía estar parada.) Ahí me quede, hasta que escuche que escarbaban y al final abrían la caja, era el alergista. Obviamente como era un sueño y nada tiene sentido alguno, yo ya sabia que me iban a sacar Tanzler, yo era su Maria Helena Hoyos, pero viva.
No se por que razón, cuando me encontró me tire al piso y "me hice la muerta". Me sacó y estaba en un cementerio parecido al de la película que vi el otro día con matias. Apenas me dejo en el piso, me levante y salí corriendo. Pensaba que mi casa estaba cerca. Corría y miraba para atrás y el tipo me gritaba y me seguía. Me tropecé, y justo, JUSTO en ese momento me desperté.
Gracias al cielo, aunque ahora que lo pienso, me hubiera gustado saber como terminaba.
Asi que no fue una buena noche, me desperte y tenia la notebook encendida al lado. La apagué, cerre los ojos y me volvi a dormir.