Como si fuera por arte de magia llenaste mis días de luz...
Pero todo acabo, ya nada quedo entre los dos,
porque como en un cuento un enorme dragón TE ROBO EL CORAZÓN.
Por favor, ¿Donde estás? Tú eres mi otra mitad.
Siempre estaré esperando, yo se que algún día regresarás.