Si me preguntan que me genera volver a "mi casa" seguramente diría: -"nada, que se yo". Lo diría por que es mi frase caracteristica y por que me evita tener que dar una respuesta más elaborada cuando no quiero darla, o no tengo ganas.
¿Que sentís cuando volves a esa casa?
nada...que se yo. (¿Enserio Marinés?, si contestas eso se acaba el texto ¬.¬ )
Ok Siento mil cosas, todas familiares.
Desde las más sencillas hasta las más 'profundas'. Siento abrir la puerta y esperar a que el perro me salte encima, como si todavía viviera ahí. El olor a "noseque", que nada más sentí las primeras veces que fuí a esa casa. Ver mi vestido de quince y a mí con él puesto; mirar la fachada y acordarme de lo mucho que me gustaba y como refleja la luz la ventana de mi ex-habitación a la mañana. Cosas chiquitas, insignificantes, lindas.
Después cada pedacito, cada rincón, parecen invocarme recuerdos a la fuerza; miro y me veo ahí en cada situación. Y es que mi cabeza lo pasa como una pelicula... una linda pelicula con un mal final, depende el espectador.
Todavía estoy sentada al lado de la estufa viviendo el momento más lindo, y estoy en los sillones en una de esas noches incomodas hablando de todo. Todavía estoy en Mi cama, todavía guardando cosas en mi placard, lo que quedo de su ropa. y estoy también en la terraza esperando un llamado de año nuevo que sí llegó, y en la hamaca paraguaya... ¿Si les dijera que aún me acuerdo del golpe?. Y estoy en la cocina mirando la novela preguntandole como le fue en el colegio,oliendole el cuello. Y si voy al departamento nos veo jugando a vivir, o a tratar de dormir a escondidas una de las primeras mañanas de sabado.Pero el día trágico es el que mas patente recuerdo, y justamente eso es lo que me hace mal.
Así estaba yo, sentada en mi cama llorando mientras veía que mi 'para siempre' se rompía, y sigo escuchandome decirle "yo pensé que eras mío, que estas cosas no nos pasaban a nosotros" , y las excusas que no me servían. Estoy sentada en esa escalera con la voz rota llorandole que se vaya, y corriendolo por la calle para que vuelva dos minutos más tarde. Adelanto y me veo en mi cama despertandome cada media hora a los gritos; cansando y preocupando a mamá y a papá, diciendoles que me quería morir. Sigo ahí, en la primera trampa en casa, dandome una dosis de él que nada más servía para el momento. Todavía puedo hacer el recorrido; de la mesa del comedor, subimos la escalera agitados y a los golpes, y de ahí a la habitación...y de ahi... a otro lado. A donde me quiera llevar él.
Siempre me dio la sensación de que la mayoría de las cosas llegan tarde, o muy temprano. Pero nosé como hubiera hecho para mejorar en ese lugar, si hoy voy y todavía me da unos golpecitos secos. El cambio llegó justo, y aunque no fue nada fácil, ayudó un poco.
Tengo ganas de olvidarme y por otro lado no. Tengo ganas de no volver a entrar nunca más y por otro lado me quiero quedar. Tengo ganas de que NO ME MOLESTE. Tengo ganas de dejarlo atrás y de poder mirar para adelante con menos miedo, con menos cosas tristes en la cabeza, dejando de preocuparme por equivocarme como antes.
Y es que tengo ganas de poder confiar más en mi novio, de poder creerle cuando me dice que no me va a lastimar, que nunca me va a dejar. Tengo ganas de ser un poco más ingenua y no pensar "eso ya me lo dijeron" . De decirle que lo amo, y verlo todas las veces que quiera sin preocuparme por que a futuro voy a perder más de lo que quiero.
TENGO GANAS DE DEJAR DE CUIDARME DE QUE ME LASTIMEN.
y volver a ese lugar me inspira un instinto de autoprotección, de prevención; del que no quiero disponer más.
todo eso siento cuando vuelvo "a casa".