28 de noviembre de 2009

Carta a un Dios que se fué.

Hola otra vez ¿Estarás ahi?.Hace bastante que no hablamos. Es que en este ultimo tiempo cambio mucho mi forma de pensar, de pensarte… Ya no te saludo solo por mostrarme ofendida con vos; no lo hago por que no siento necesidad de hacerlo, ya no te veo, no te creo…No creo. Y de verdad no me gusta no creer más en vos, pero no puedo hacer otra cosa; y va un poco más allá de lo que te pido y no me das, de golpe nada tiene sentido y escucharte no me significa nada. Es tan triste perder mi fe.


¿Me escuchaste estos últimos meses? ¿Te asomaste de donde estés a verme llorar? ¿Estuviste conmigo las noches que no pude dormir? Si realmente estás ahí ¿Pudiste ver dentro de mí? ¿Notaste mis ganas de morir? ¿Notaste la desesperación del dolor? ¿Observaste de verdad como me retorcí implorándote que me des un alivio? ¿PORQUE NO HICISTE NADA? Traté de hacer las cosas lo mejor que pude, me equivoqué y vos entendés que eso es lo que hacemos, somos tu creación. ¿Vos hiciste bien las cosas conmigo? Nunca te pedí que me soluciones todos los problemas, que vuelvas el tiempo atrás, ni que borres esos malos sentimientos. Solo necesité que me dieras la mano y que estuvieras conmigo y no te sentí. ¿Tan débil era mi fe? Te pedí y te rogué que me mostraras un camino, y todo fue de mal en peor. ¿Donde estás? ¿Donde esta ese Dios amigo del que me hablan desde chiquita? Un amigo hace lo que puede para que este bien, pero vos; que podías haber hecho todo…me ignoraste. Me diste y me quitaste. Llevatelo todo; no me dejes el resultado de lo que no fué.

Hoy te dejo... porque el Dios que amaba me dejo hace tiempo.